En la semana que vivimos en San Bernardo conocimos gente increible, gracias a la generosidad de los chicos y la familia de Verduleria La Jungla, en la que un día caímos en pedido de unos cajones que les sobren para prender fuego en nuestra super cocina Cohete, ellos admirados por el auto en el que viajamos y copados con el sueño que venimos realizando nos obsequiaron diariamente ademas de los cajones, algunas verduras y frutas que dichosamente pudimos disfrutar en cada comida que hicimos, Gracias amigos por mimarnos tanto!! Sigan asi que la prosperidad se multiplique para todos. Gracias!!
En nuestros días de exposición en la playa antes de que suceda lo menos esperado, conocimos a Gaby y Ludmila dos personas que son capaces de reaccionar ante este sueño de una manera inesperada, ellos son Padre e hija, y están prácticamente todo el día en la playa con su carrito de licuados y por la noche Gaby trabajando en un estacionamiento, duerme pocas horas pero pese a eso tiene una alegría y buena onda increíble, nos dieron una mano acercándose ver lo que hacíamos, nos compraron un par de cositas que se llevo Ludmila que le quedaron muy bonitas. El nos dijo algo muy valioso y es que "No dejes de soñar porque es lo único que no te pueden quitar" hermosas palabras que resonaron en nuestra memoria el día posterior a este encuentro, en el que salimos nuevamente al mismo lugar a mostrar lo que hacíamos y vendíamos hasta que nos acorralaron, policías, patrulleros, personal de la municipalidad comunitaria, en fin, Qué era lo que estábamos haciendo para terminar en esa situación?? estábamos infringiendo una nueva ley, una que no permite a nadie trabajar dignamente sin robar a nadie ni molestar para cumplir un sueño, en nuestro caso, pero en el caso de muchos subsistir día a día, para vivir dignamente. Todo se dio con tranquilidad y respeto, pero terminando de la peor manera, nos quitaron todo lo que teníamos expuesto, y nos labraron un acta para ir al juzgado de faltas en Santa Teresita por si queríamos intentar recuperar las cosas. Fue así que con la cabeza gacha pero sin perder la fe y las ganas que impulsa este sueño y que nadie nos va a quitar, bajamos a la playa a ver a nuestros amigos Gaby y Ludmila quien nos levantaron el animo con un rico licuado y una invitación a comer con ellos. De esta manera también comenzó una amistad que va a perdurar en nuestros corazones,
Gracias Genios por brindarnos su cariño y compañía en tan poco tiempo, Ludmy no dejes de Soñar nunca, vas a llegar a ser un ángel brillando en un escenario con tan dulce voz e increíble talento. Abrazo fuerte amigos!!!



















